Nos trasladaron a todos a las salas de tanatorios del mismo hospital, yo me quedé hablando con los médicos, había que hacer una autopsia ya que la muerte había sido en circunstancias extrañas. Y tanto, yo por más que pensaba no me lo explicaba. Recuerdo cada segundo de esos momentos como una película a cámara lenta, de esas con el sonido distorsionado.
Empecé a llamar por teléfono a todos los que tenía grabados en en móvil para comunicar lo que había pasado, llamé a mi tío que aún estaba en el pueblo y le pedí que trajera la agenda de casa y el recibo del seguro de decesos.
A lo largo de la noche las salas de los tanatorios se llenaron de familiares y amigos, vinieron de casi toda España, Barcelona, Granada, Madrid, Francia.... Cuando los llamaba por teléfono no sabia que decir, sólo que mi tata había muerto, que si querían venir a acompañarnos, me preguntaban que cómo, y solo les podía decir.... aún no lo sabemos, pero, parece que la han matado. Me negaba completamente a pensar que se había suicidado, mi argumento era simple, había quedado conmigo, no podía dejarme tirada.
Sobre las 5 de la madrugada trajeron el cuerpo de mi hermana a los tanatorios, en una bolsa blanca de cremallera, como en las películas, y la metieron en el depósito, no nos dejaban verla hasta no realizar la autopsia.
No paraba de venir gente, primos, amigos.... pero Pepe no aparecía, ni él ni nadie de su familia.Ya casi amaneciendo la policía llamó al tanatorio preguntando por él y le dijimos que no sabíamos nada. Hablando con mi tío decidimos que al día siguiente domingo llamaríamos a Miguel Ángel, el abogado de la empresa en la que trabajabamos mi hermana y yo.
Llegó la mañana del domingo después de una noche eterna recibiendo e intentando acomodar a familiares y amigos, mi madre estaba completamente sedada y mi padre era como si no estuviera, estaba bloqueado, no hablaba, ni lloraba.
En el hospital nos dijeron que la autopsia no se la harían hasta el lunes, a si que en vista de que íbamos a pasar allí otra noche decidí ir para el pueblo, coger ropa para mis padres, la insulina de mamá y el DNI de mi hermana ya que lo necesitaba para organizar el entierro. Mi tío me ayudaba a organizar y cogio unas habitaciones en un hotel cercano para que quien quisiera pudiera ducharse y descansar.
Yo, con mi tío Chico y mi prima Aurori nos fuimos para mi casa, me duché cogí la ropa para mis padres de negro absoluto y cogí las llaves del piso de mi hermana. A todo esto eran ya las 12 de la mañana y no teníamos noticia alguna de Pepe, su paradero ni el de su familia.
Me dirigí junto con mi tío Chico y mi tía Merchi (hermanos de mi madre) al piso de mi hermana a coger sus documentos, al abrir la puerta antes de dar un paso hacia dentro noté que el suelo estaba empañado,( cosa que me llamó mucho la atención, pues mi tata era extremadamente meticulosa con la limpieza, como mi madre) y mirando al suelo entré, no había dado dos pasos cuando vi cristales rotos y restos de algo que parecía sangre mal fregada.
-Tito no toques nada y llama a la policía, vamos fuera, aquí ha pasado algo. A mi hermana la han matado...seguro.
Nos salimos al rellano a esperar a la policía, en los 10 minutos que tardaron me fumé por lo menos 6 cigarros. No podía creer lo que estaba viendo.
-¿ Es que no estuvieron ustedes aquí ayer tarde? ¿No vieron la sangre , los cristales?- les pregunté a los policías cuando llegaron.
- Si señora, estuvimos aquí, el marido nos dijo que había sido un suicidio y solo subimos para comprobar desde donde se había tirado, lo siento señora, estábamos equivocados.
Conforme fuimos entrando en el piso los detalles eran cada vez peor, el pasillo estaba lleno de gotas de sangre mal fregadas que conducían haciendo rastro hasta el dormitorio principal, llegaban hasta la cama, en la cual no había sábanas y el colchón tenia manchas grandes de sangre, el rastro seguía hasta el balcón.
En el salón cristales rotos debajo del sofá y los muebles, restos de una pelea y en la cocina bayetas con lejía y el cubo del fregón, en el fregadero estaba la olla de haber comido ese día.
La policía empezó a fotografiar todo y nos pidió que salieramos en ese momento los llamaron por radio.
- Debeis dirigios hacia el domicilio de Jose Manuel Luque, se ha ordenado su detención.
-¿Qué?- les pregunte aturullada
Me explicaron brevemente que un testigo había ido a declarar por su propio pie a comisaria y con su testimonio tenían pruebas para acusar a Pepe de homicidio.
-¡Lo sabía! Me la han matado¡¡¡
No podía dejar de gritarlo mientras abrazaba a mis tíos, era imposible. Ahora me cuadraba todo, su ausencia, la de su familia, el revuelo.... mi hermana no se había suicidado, estaba mas convencida que nunca. Cogí el DNI de mi tata sólo eso y nos fuimos de allí.
Seguía sin poder llorar, y en esos momentos menos, solo tenía rabia, mucha rabia. Pensaba fríamente en todo lo que tenía que hacer, llamar a el abogado, ir a comisaría, organizar el entierro, encargar las flores, las esquelas... no tenia tiempo para pararme a llorar y hasta me molestaba que todos lo hicieran a mi alrededor, veía a mi familia como a su bola, envueltos en una nube de pena y yo pensaba... pero con la de cosas que tengo que hacer¡¡ ¿por que no me ayudan a organizarlo todo?
Volvimos a Córdoba corriendo, para chillarlo a los cuatro vientos, y empezamos a movernos con el abogado para que se enterara de todo bien. Mis padres seguían en estado de shock y mi familia no se lo creía. ¿Como ha podido ser Pepe? si es un buen muchacho.- decían.
-No lo conocéis, jamás pensé que sería capaz de matarla pero os aseguro que buena persona no es.
Elucubrando teorías pasó la noche del domingo, y cada vez lo tenía mas claro y a cada momento la rabia me hacia más fuerte.
El lunes por la mañana a primera hora nos trasladaron a otros tanatorios para hacerle la autopsia, Pepe ya estaba en el cuartelillo esperando a pasar a disposición del juez, cuando pudimos hablar con el forense y nos dijo mas o menos lo que mi hermana llevaba en el cuerpo estalle de impotencia y odio.
Le había dado una paliza y luego la tiró por el balcón del dormitorio. Le pedía a Dios que no nos encontráramos con nadie de su familia por que nosotros íbamos henchidos de rabia.
Ya con el cuerpo preparado nos fuimos para el pueblo, el entierro estaba programado para las 5 de la tarde. Al llegar a la calle del tanatorio me quedé blanca, no se podía pasar, estaba todo lleno de gente, al menos 2000 personas esperaban nuestra llegada.
Mi madre sedada no dejaba de repetir que todo era mentira, por que ella no había visto el cuerpo de su hija. Intentamos evitar el momento pero cuando vió el ataúd tuvimos que llamar a los servicios de urgencias de nuevo.
Allí estaban también algunas camaras de televisión, la noticia había saltado a los medios. Como una de esas que vemos por la tele mientras comemos, pero esta vez nos estaba pasando a nosotros, mi hermana era la noticia.
El entierro fué impresionante, una comitiva de gente con cientos de ramos y coronas de flores acompañaba el ataúd llevado a hombros por hombres de mi familia, mi madre en un coche iba detrás de la comitiva, completamente sedada como si de un trapo se tratara, mi padre iba andando a mi lado, de la mano me miraba con la cara mas triste que he visto en mi vida. Y por fin terminó todo, volvimos a casa como tres fantasmas negros, estábamos sólos, completamente sólos. Acosté a mi madre en la cama y mi padre se puso a arreglar a los animales, como queriendo volver a la rutina sin que nada hubiera pasado.
Sola en el salón, fumaba un cigarrillo tras otro, intentando hacer un resumen en mi mente de todo lo que había pasado, y lo único que pensaba es que tenia que luchar para que se hiciera justicia, ese hombre tenía que pagar por lo que había hecho.
Me sentía en una vida nueva, atrás quedaba mi feliz rutina de trabajo, coro, amigos y billar. Tenía que cuidar a mis padres y comenzar una lucha que jamás hubiera imaginado. 21 años y otra vida pero no pensé en ningún momento en que no volvería a ver a mi Tata, lo estaba viviendo como una película a la cual yo le pondría fin.
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