jueves, 3 de marzo de 2011

CAPITULO I Mi infancia

 De padres emigrantes nací en Barcelona en el verano del ´79. Mis padres, andaluces, emigraron recién casados a tierras catalanas buscando un futuro mejor. Papá encontró pronto trabajo, oficial de la construcción y amante de su profesión no tardó en formar parte de una buena empresa en la que trabajando duro día a día se iba forjando un futuro. Mamá se quedó embarazada enseguida y a los 9 meses de estar en Badalona, nació mi hermana Merchi. Aún vivian en un pequeño pisito de alquiler en un sótano con mucha humedad y pasando fatigas, pero pronto fueron prosperando.
Papá iba ganando lo suficiente para vivir, compraron un pisito, un coche y se podian permitir ir al pueblo de vacaciones varias veces al año. Mi hermana tenia ya 7 años cuando yo llegué. Nunca me han dejado claro si fui una hija buscada o encontrada, el caso es que cuando nací mis padres vivian relativamente bien.
Habrá quien dude de nuestros recuerdos de la infancia pero yo recuerdo perfectamente muchos detalles de mi vida cuando aún no alcanzaba los 4 añitos.
Nuestro piso tenia una terrazita desde la cual se divisaban 3 grandes chimeneas de una industria, esa terraza cuajada de geranios era el mejor espacio para jugar con mi hermana, pasabamos las horas cantando, leyendo y jugando. Antes de cumplir los 4 años yo ya sabia leer, mi Tata (hermana) me enseño, le encantaba leer y contarme cuentos.
En nuestro bloque, en la puerta de enfrente vivian Carmen y Fernando, parece que estoy oliendo los canelones que preparaban los domingos. Apenas me despertaba salia corriendo a su puerta para estar con Raquel, su hija. Algo mayor que yo pero gran amiga y compañera de juegos. Tengo muy buenos recuerdos de la época.
Aún no habia cumplido los 5 años cuando mis padres decidieron volver a Andalucía. La explicación de ese regreso hoy en día sigue siendo que "la tierra tira". Mi padre se justifica un poco mas diciendo que no quería que sus hijas crecieran en Cataluña, que aprendieran catalán y echaran raices alli.
Yo sigo pensando que como se dice vulgarmente "dos tetas tiran mas que dos carretas" y me explico.
Mi madre, mayor de 8 hermanos, queria estar con su familia. Sigue teniendo la mentalidad de "clan". Y es como ella dice " la familia es la familia". Si hubieran decidido quedarse allí estoy segura de que nuestra vida hubiera sido muy distinta, creo que mejor, aunque nunca se sabe ¿no?
Vendieron el piso, y con el dinero que le dieron compraron un pedacito de tierra donde construir la casa de sus sueños. Algo por lo que sacrificaron su buen vivir en el norte, nos fuimos a un pisito de alquiler en el pueblo mientras que cualquier rato libre y fines de semana nos ibamos a la tierra a construir con nuestras propias manos nuestra casa.
Pasamos de vivir medianamente bien, con vacaciones no muchos lujos pero con un sueldo, el de mi padre que en Barcelona ganaba bien, a pasar fatigas para llegar a fin de mes.
Dinero que entraba, dinero que iba para comprar materiales para la casa.
De aquellos años de transicion lo que mas recuerdo es a Rocio.
Rocio vivía en el barrio de mi abuela, donde yo pasaba mucho tiempo. No ibamos juntas al colegio pero nos veiamos casi todos los dias.
Yo estudiaba en el mismo colegio que mi hermana, un colegio de monjas casi privado del que no guardo ningun recuerdo bonito. Era una niña regordita con gafas y el pelo por la cintura, siempre con uniforme y baby. Nunca tuve amigas en el colegio, compañeras solamente. Desde 3º de EGB me quedaba en el comedor  ( por que ya nos mudamos a la casita ) y a partir de 5º era interna. Es decir, entraba un lunes por la mañana al cole y no salia hasta el viernes.
No es que yo fuera timida, pero no supe integrarme en la vida del colegio. Siempre estaba sola, leyendo o a mi bola cantando por los rincones del patio. Mi hermana me regalo un tetris de la época y esa era mi mayor diversión. Soñaba con que pronto llegara el viernes para irme al barrio y estar con Rocio.
 En ese colegio se vivia de una manera ..... vamos que hoy dia sería denunciable muchas de las cosas que allí pasaban.
Los castigos, por ejemplo, eran de época de dictadura. Por hablar en el dormitorio te dejaban descalza en pijama toda la noche en la galeria.! Y cuidado no te fueras a sentar en el suelo¡ La Madre Carmen pasaba para comprobarlo.
Nosotras las internas, limpiabamos los baños, las clases, nos serviamos la comida y ademas cuidabamos a las pequeñas, todo eso con 11 o 12 años.
Jamás olvidaré una madrugada en la que me desperté con una monja armada con unas tijeras dispuesta a cortarme el pelo, sólo por que  a ella no le gustaba.
Cuando llegaba a casa los fines de semana me sentía totalmente una extraña.
Mi padre trabajaba a todas horas, si no en la obra era en casa. Mamá era mamá, nunca tuve mucha relación con ella en esa época, supongo que con lavarme la ropa de la semana y llevarme al barrio con Rocio creia que era bastante. Mi hermana siendo 7 años mayor que yo intentaba ser mi amiga y compañera de juegos. Ella estaba ya en plena adolescencia, envidiaba sus Lois elásticos y sus labios malva. Era preciosa.
Mecano, Depeche Mode, El último de la fila..... educaron mis oidos. Me encantaba bailar con ella y cantar como locas mientras haciamos las faenas de casa. Mi tata era la mejor. Nos daban las tantas de la noche contandonos secretos, aventurillas de amigos  etc.
Ella si se llevaba muy bien con mamá, sabia manejarla ( me decia ) cosa de la que yo era incapaz. Nuestras personalidades eran incompatibles. En cambio papá era mi heroé, siempre tranquilo y sosegado con una sonrisa en la cara. Si yo hubiera sido un niño habríamos compartido mil cosas mas.
Un 2 de febrero,sábado, mi madre mando a Merchi a que fuera al pueblo con su moto a comprar pan.Nunca olvidaré ese dia. A la media hora de irse nos llamaron por teléfono, un coche envistió la moto de mi hermana y se cayó de culo (concusilla rota ). Un chaval mas bien timido, corpulento y de una familia conocida por mis padres vió lo sucedido y la recogió. Era Pepe, el que al poco tiempo entró a mi casa como su novio. Yo era una niña de 9 años cuando lo conocí pero recuerdo que no me caía bien, él intentaba ser mi padre, y aunque siempre bromeando e intentando jugar conmigo, me parecia un hombre muy falso.
Mi tata estaba loca por él, renunció a su viaje de estudios por él, entre otros tantos sacrificios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario